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Product Description La experiencia de lo sagrado fue siempre el objeto esencial del interés del gran historiador de las religiones Julien Ries. Dicha experiencia se caracteriza por una serie de elementos constantes en todas las épocas y latitudes. El primero es el símbolo. Heredero de las concepciones de Carl Gustav Jung, Gaston Bachelard, Mircea Eliade, Paul Ricoeur o la actual antropología de lo imaginario, Julien Ries reconstruye en esta obra la emergencia del pensamiento simbólico en la prehistoria y nos muestra las distintas formas que el símbolo ha ido asumiendo en las religiones antiguas, en las asiáticas, en el judaísmo, en el cristianismo y en el islam, subrayando el papel determinante que ha desempeñado en las diferentes esferas de la cultura humana. Ese panorama histórico se complementa con una exposición temática y el análisis de algunos motivos simbólicos que son descritos e interpretados en toda su riqueza: el cielo, la figura humana, la montaña sagrada, la cruz, la luz o la peregrinación. De este modo, la pluma de Ries va precisando, de un modo cada vez más claro, la fisionomía del homo religiosus que, aspirando a conectar con la alteridad total de lo sagrado, se configura, en primera instancia, como un homo symbolicus. About the Author Julien Ries ha sido un reconocido teólogo belga e historiador de las religiones. Ha sido el fundador y presidente del Centre dHistoire des Religions y autor de una cuarentena de libros, entre los que destaca su Tratado de antropología de lo sagrado. Excerpt. © Reprinted by permission. All rights reserved. Prólogo El símbolo y el lenguaje simbólico Símbolo e imaginario El signo y el símbolo son dos elementos esenciales del imaginario del ser humano. Por imaginario, Gilbert Durand entiende «el conjunto de imágenes y relaciones de imágenes que constituye el capital pensado del Homo sapiens».1* Un signo es una realidad que tiene su propia consistencia, pero que, sea por convención, sea por relación natural e intrínseca, evoca otra realidad: el humo es signo del fuego. Todo signo es un medio de comunicación entre los hombres. El símbolo es un signo. Entre los griegos, symbolon designaba un objeto dividido en dos partes conservadas por dos individuos asociados de algún modo y destinadas al reconocimiento mutuo de sus dos portadores: identidad, garantía, prenda, testimonio, alianza. El símbolo es un signo que evoca una realidad invisible a la que pone en comunicación con el hombre haciendo que su inteligencia pase de lo visible a lo invisible. El símbolo realiza una apertura a * En este libro, conforme a la costumbre, escribimos con mayúscula la palabra Homo cuando se refiere a la filogénesis (formación de las especies), por ejemplo: Homo habilis, Homo erectus, etc., pero con minúscula cada vez que se trata de un concepto como homo religiosus u homo symbolicus. lo que está más allá del espacio y el tiempo inmediatos: inicia en lo invisible. Tiene, por tanto, una estructura de significante que conduce al significado. El significante forma parte del mundo visible: árbol, bóveda celeste, sol. Todo símbolo tiene una base visible, un perfil de identidad. El significado es la parte invisible, desconocida y objeto del descubrimiento que el hombre debe realizar. Gilbert Durand ha puesto de manifiesto el papel del trayecto antropológico en la simbolización. En el punto de partida, están las presiones del medio cósmico y del entorno en general, pero estas sufren las pulsiones subjetivas del psiquismo humano. Entre esos dos polos hay un intercambio incesante que es el motor de la imaginación creadora. Ese trayecto antropológico permanente entre las pulsiones subjetivas y las influencias objetivas llegadas del exterior es específico del hombre. A causa de ello, G. Durand ha podido decir que «el símbolo es el documento de identidad del Homo sapiens». El universo del símbolo es dominio privilegiado y exclusivo del ser humano. Funciones del símbolo Las investigaciones recie
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